Cada día en la sabana africana, la cebra se despierta al rayar el sol con un sólo propósito. Sabe que si no corre más rápido que el león, ella será comida por éste.
Por otro lado, al rayar el alba, el león sabe que tiene que correr más que la cebra, si no, se quedará sin comida.
No importa si eres león o si eres cebra, al rayar el alba tienes que estar corriendo.
Soy el Chivo, tengo 25 años y ando en estos mundos perdidos de la blogosfera, espero sus visitas y un rayón siempre se agradece.
Saludos y May the force be with you.